03.9.- Problemas ambientales relacionados con el uso de la energía

 

Problemas ambientales relacionados con la energía

Los problemas medioambientales generados por la energía se deben a tres factores: su obtención, el transporte de energía y su uso (especialmente con las fuentes no renovables).

Contaminación generada con la obtención y producción de energía

  • Impactos en la flora y la fauna. Como la destrucción del terreno en la explotación de minas y pozos petrolíferos y la construcción de grandes presas
  • Impactos en el paisaje. Como en los terrenos mineros, las centrales térmicas, nucleares aeroventiladores y centrales solares.
  • Impactos sobre el suelo. Como la destrucción de suelo fértil por ocupación de terrenos o por la contaminación de las aguas de lluvia con gases y productos solubles tóxicos.
  • Contaminación del agua y de la atmósfera. En la extracción de combustibles, en la combustión de los mismos o en la producción de lluvias ácidas, así como en la elevación de la temperatura de las aguas en los circuitos de refrigeración o en la liberación de fugas radiactivas.

Contaminación generada en el transporte de energía

  • Impactos en el paisaje. Como el provocado por las torres y líneas de alta tensión.
  • Impactos sobre la fauna. Los tendidos de alta tensión perjudican mucho a las aves.
  • Mareas negras. Provocadas por el vertido de los petroleros en el mar.

Contaminación generada con el consumo de energía

Contaminación atmosférica. Los gases producidos contaminan el aire, provocan alteraciones climáticas, respiratorias y en los ecosistemas.

Contaminación acústica. Las máquinas generan ruidos tanto diurnos como nocturnos en ocasiones muy por encima del nivel tolerable.

Contaminación por ondas. El uso de teléfonos móviles y microondas genera ondas electromagnéticas que podrían causar problemas de salud.

El ahorro energético

Los problemas ambientales nos afectan a todos. Se han recogido muestras de contaminación en lugares tan alejados de los centros industrializados como la Antártida. Por eso se impone la norma "piensa globalmente, actúa localmente".

La única forma de mantener el estilo de vida y evitar los daños generados es racionalizar el consumo y desarrollar energías no contaminantes. La tarea de reducir el consumo de combustibles fósiles es tarea de todos. Hay medidas que corresponden a los gobiernos y otras que deben llevar a cabo los consumidores.

Es necesario hacer un uso responsable de la energía reduciendo en lo que no es básico: luz excesiva, calor o frío excesivos, uso racional del transporte, electrodomésticos y máquinas innecesarios, consumos injustificados, etc. para hacer más habitables los espacios, las ciudades y los ecosistemas y contribuir también a evitar el agotamiento de los recursos.