Bienvenidos al nuevo curso 2011/2012.
Bienvenidos, aunque mal recibidos, porque la situación con la que nos han recibido este curso no tiene calificación posible.
Que cada uno ponga la suya propia. Los recortes son recortes y recortan las posibilidades de nuestros alumnos, recortan la atención a nuestros alumnos y recortan horas de clase a nuestros alumnos; no hablo de horas de huelga, hablo de horas de actividades prácticas, de horas de desdobles, de horas de atención personalizada, de horas de actividades extraescolares y de horas de asistencia a clases que no se pueden realizar en gran grupo; unas veces por imposibilidad de material y otras por falta de tiempo para que un solo profesor atienda debidamente a treinta alumnos cuando antes atendía a quince. Son horas de consulta utilizando el ordenador o la pizarra digital en inglés o la manipulación de un microscopio.
Si alguien dice que esto no son recortes es que está mintiendo a sabiendas. Si quien lo dice no sabe de qué habla, es mejor que deje el cargo que ostenta y si por otro lado se están malgastando o desviando los medios económicos hacia otros centros privados, debemos decir que quien lo dice está manipulando a la opinión pública y perjudicando a las familias que tienen menos medios.
A esto lo llaman libertad de elección de centros. No me explico cómo no se les cae la cara de vergüenza cuando hablan de la importancia de la educación para la sociedad y del necesario reconocimiento a los docentes y acto seguido lo mejor que dice de ellos es que son los vagos culpables del fracaso escolar y que están mintiendo.
Lo último, declarar que, si hay que ahorrar, a lo mejor es necesario que no toda la educación sea pública y esté subvencionada. Esta es la mejor declaración de intenciones que he escuchado. Ahí está resumida toda su filosofía educativa. Educación para el que pueda; el resto ajo, agua y resina...




